Seguramente ya leíste que las bacterias se pegan a los dientes provocan enfermedades como caries, gingivitis y periodontitis. ¡Por eso tenemos que limpiarnos los dientes con mucha atención!

Lo primero que tenemos que tener en cuenta es que cada diente tiene 4 caras, la que se ve por ejemplo al sonreír, la que da hacia adentro de la boca, y las dos que están pegadas a los dientes vecinos, además de la parte que mastica o corta los alimentos, y en todas se pegan las bacterias!

 

Por eso si querés tener una boca sana tené en cuenta estos importantes tips:

  • Cepillate al menos 2 veces por día y una vez al día utilizá hilo o un cepillito interdental para limpiar cada una de las caras de los dientes
  • Cepillate durante 2 minutos con movimientos cortos de adelante a atrás para llegar a todos los rincones del diente y despegar todas las bacterias.
  • Utilizá una pasta con 1000 a 1500 partes por millón de Flúor. Recordá que el flúor fija y ayuda a recuperar el calcio de los dientes
  • La cantidad de pasta adecuada es del tamaño de una lenteja. Si se trata de un niño de 2 o 3 años no uses pasta. Entre los 3 y 6 es suficiente que sea del tamaño de un granito de arroz. A partir de los 6 ya utilizamos la misma cantidad de pasta que los adultos
  • La limpieza de dientes comienza desde que sale el primer diente en el bebé y puede hacerse con una gasa húmeda. Pero es bueno, para acostumbrarlos a la higiene bucal, pasar una vez al día una gasita húmeda por las encías. Esto hace que los bebés acepten mejor que los adultos les limpiemos los dientes.
  • Es bueno que los niños sean independientes ¡pero las bacterias son cosa seria! Por eso los adultos deben cepillar los dientes de los chicos al menos una vez al día  hasta que aprendan a escribir en cursiva. Esto muestra que tienen la destreza suficiente para barrer a las bacterias por si solos.